YO, VIDA
Indómitamente muero rielando
sobre el pegaso prístino del tiempo
cual rosa undante venciendo al viento
muda, que autumnal me ando redimiendo.
Y aunque desnuda al sol aurívora ando
al frágil yergo de amor y talento
Sedienta de embriagarlo del momento
que gloría, ándome multiplicando.
Las gotas de llanto y sudor vertidas
son cauces de estrellas por Ti infalibles
por eso argéntea y de lluvia vestida
cada día muriendo irresistible
redimo las alas rotas, caídas
con èstas manos, flores apacibles.
DERECHOS RESERVADOS
Marìa Elena Chàvez Barba
Tepic Nayarit (México)
